Los 68 de febrero

El pódium (alfabéticamente hablando, como siempre)

Balas perdidas de David Lapham

Intensa de Sole Otero

Sabrina de Nick Drnaso

Del resto, primero aclarar dos cosillas. Como creo que este mes vamos de récord en número de lecturas (al menos desde que cuento estas cosas), explico que, cuando sale la conversación y digo que leo mucho cómic, unos 40 al mes, a veces me dicen: “pero serán pequeños”. Bueno, son. Punto. Si uno es un cómic suelto, pues lo cuento como un tebeo. Y si lo que llega a mis manos es un recopilatorio de cinco en un solo tomo, pues lo cuento como un cómic y no como cinco cómics (que para mí es lo mismo que tebeo). Balas perdidas es un buen ejemplo de esto. Lo mismo cuentan los primeros, que tienen 28 o 34 páginas, que el último, que tiene 264. Cada ‘cosa’ que tengo en las manos, sea un ‘cómic book’ de 24 o un libraco de 800 (sí, Romance Killer, que leí el mes pasado, tenía más de 800 páginas) cuenta como una unidad. Y este mes, 68 unidades.

Segunda, y también con Balas perdidas como ejemplo. He releído toda la colección a raíz de que La Cúpula ha sacado el último tomo. Y hay que ver lo que aprende uno leyendo… La diferencia de haberlo leído allá cuando las cosas se pagaban con pesetas a ahora que uno, pues ya digo, ha leído mucho. Ver cómo el autor ha concebido esto y lo otro, cómo ha dividido así las viñetas, comprender (en la medida de lo posible) por qué ha elegido este o aquel plano, los detalles del dibujo o la colocación de esto o de aquello…

Bueno, que todo esto para deciros que he disfrutado como un enano (que me disculpe el colectivo de enanos por la expresión hecha) releyendo Balas perdidas y que tenéis que leer tebeos (si os gusta la serie negra, Balas perdidas es imprescindible), que es de las mejores cosas que hay en este mundo.

Del resto, decir que Alt Life de Falzon y Cadéne es uno de esos cómics que hacen que cada vez me guste más la ciencia ficción, que Asombroso, fantástico, increíble. La biografía de Stan Lee de Peter David y Collen Doran me ha gustado más de lo que esperaba, que Bastardo de Max de Radiguès es otra de serie negra muy, pero que muy guapa, que Blackhand Ironhead es uno de esos cómics que hacen que me gusten (un poquito) los superhéroes, que Catalina y la isla del Cíclope de Miguel B. Núñez está genial para los más peques, que El arte de morir de Raule y Berthet también es serie negra muy buena, que el 7 y el 8 de El Bruto de Eric Powell ha seguido en línea con el tomo 6 (y ya dije que era el que más me había gustado, se nota que el señor Powell ha aprendido a contar mejores historias), que Giant de Mikaël me ha sorprendido gratamente, que la Guía del mal padre 4 de Guy Delisle sigue siendo hilarante, que el tercer tomo de Infinity 8 de Balez, Trondheim y Vehlmann ha bajado un pelo en calidad (es que los dos anteriores son la bomba), que Kuklos de Christophe Gaultier y Sylvain Ricard me ha encantado (pero muy bueno, ¿eh? Todo, de verdad. Y no recuerdo ningún cómic que hablase así del KKK, al menos tan directamente), que La loca del sagrado corazón de Jodorowsky y Moebius no está en el pódium porque yo lo conocí y leí y releí como El corazón coronado (y lo pillé a ver si era algo que yo no había leído de Moebius y me volvió a enganchar. Imprescindible), que La mentira de Tommi Parrish me ha dejado un poco ‘pallá’ (lo que son las expectativas, oye…), que Las 40 elefantas de Kid Toussant y Virginie Augustin es una aventura muy entretenida, que Last Man 1 de Balak, Sanlauville y Vivés es una presentación trepidante de los personajes (a ver cómo continúa, he leído que mejora), que Los Diálogos de Clifford V. Johnson es uno de esos que nos muestra que se puede contar CUALQUIER COSA en un cómic, que Los sentimientos del príncipe Carlos de Liv Strömquist es igual que el anterior, con la diferencia de que el uno habla de física y el otro de la condición humana (este me ha flipado, de verdad), que si Manicomio de Montse Batalla y Xevidom es real, como dice su portada, es brutal, que releer Mattéo de Gibrat por la salida del número 4 me flipa, me flipa y me flipa (aunque a veces vaya muy despacio, pero es que ver el dibujo de Gibrat flipa), que Puta madre de Run y Neyef es otro de cárceles, mafias, drogas, bandas, venganzas (y amor) muy, pero que muy guapo, que Ser leyenda de Del hambre es demasiado experimental para mí, que Vidas ocupadas de José Pablo García es de los que hay que leer para saber cómo está este mundo, y que la segunda aventura de Zorglub de Munuera es igual de buena que la primera.

Hala, a leer tebeos

 

Anuncios

Los 41 de enero

El pódium (con su alfabetismo)

El regreso de Duhamel

Los enciclopedistas de José A. Pérez Ledo y Alex Orbe

Violent Love 2 de Frank J. Barbiere y Víctor Santos

Del resto decir que Angel Wings de Hugault y Yann es una de aviones muy entretenida (Yann siempre cuemple), que Budapest de Chema Peral es una historia para reconocerse uno mismo, que Clase Letal 4 de Remender, Craig y Boyd sigue rayando al mismo nivel de sus antecesores y es muy, pero que muy bueno, que Diente de oso de Yann y Henriet es una de aviones muy entretenida (Yann siempre cumple), que Divas de diván de Pacheco y Pacheco es una historia para reconocerse a una (o a uno) misma (o mismo), que ¿Dónde estás? de Bea Enríquez tiene alguna enseñanza magistral para la vida, que El bosque de las vírgenes de Dufaux y Tillier es una aventura de capa y espada que da lo que promete dese la primera página hasta la última, que el sexto tomo de El Bruto de Eric Powell va in crescendo y eso es mucho decir (el mejor de todos, sin duda), que El cartero de las mujeres de Quella-Guyot y Morice es un episodio encantador sobre la guerra, el orgullo y el triunfo de los pequeños, que la Guía del mal padre 2 de Guy Delisle sigue siendo tan divertida como la primera, que Guts de Víctor Santos es muy de Víctor Santos, si te gusta, no lo dudes (a mí me gusta y no lo dudé), que no he leído Jane Eyrë de Charlotte Brontë, pero que Jane de Aline Brosh McKenna y Ramón K. Pérez es un magnífico tebeo, que Jerusalén de Boaz Yakin y Nick Bertozzi es uno de esos que hay que leer para entender cómo está este mundo, que La bondad y la ira de Juan Pérez y Daniel Viñuales es uno de los que hay que leer para entender cómo está este país, que La dama de Damasco de Jean-Pierre Filiu y Cyrille Pomès es otro de los que hay que leer para entender cómo está esta mierda, que Lady S de Aymond y Van Hamme es un tebeo entretenido de cabo a rabo (todos sus tomos), que Las armas del Metabarón de Jodorowsky, Charest y Janjetov son migajas, que Mamut lanudo nos muestra que se puede contar cualquier cosa a los más peques utilizando el cómic, que Puerto Langosta de Edo Brenes cuenta una historia real, de amor, de interés, de decepción, de superviviencia…, que a Romance Killer de Doha le sobran unas cuantas páginas, pero que las que no le sobran son fabulosas (¡Y QUÉ GIRO DE GUION!), que Sola de Denis Lapiére y Ricard Efa es de esas que te llegan hasta dentro, que The Stuff of Legend II de C.P. Wilson III también sigue al mismo nivel que su predecesor, que Un buen hombre es de los que hay que leer para entender cómo está este mundo y lo que puede pasar en este mundo (¡Terrible!) y que We stand on guard de Vaughan, Skroce y Hollingsworth también cumple (Vaugham siempre cumple)

Hala, a leer tebeos

 

Los 10 del año

Después de más de 500 tebeos leídos, pues debería haber alguno más, pero las listas son así…

1 Lo que más me gusta son los monstruos de Emil Ferris

Poco que decir. Ya hay palabras de sobra por muchos sitios, electrónicos o físicos. El tebeo del año para muchos y para mí también. Por su sorpresa, su concepción, su estilo, su lenguaje, su bolígrafo, su… todo. Esperando la segunda parte

2 Nieve en los bolsillos de Kim

Uno de esos que siempre digo que es una lectura necesaria para saber por qué este país está como está, para entender por qué este mundo está como está y para ser un poco más solidario con el prójimo. Imprescindible.

3 La tierra de los hijos de Gipi

Un puñetazo en el estómago vomitado con un dibujo desasosegante. Una historia a medio camino entre Mad Max y La carretera. Un futuro desalentador y cruel en el que no hay piedad, en el que no hay misericordia, en el que no parece haber futuro…

4 Francine se desarregla de Francine Oomen

¡Sorpresón! ¿Quién me iba a decir a mí que me iba a encantar un tebeo de una mujer hablando de su menopausia? Pues mira tú, que lo hace con tanto amor, con tanta dulzura, pero sobre todo con tanta sinceridad, que me sobrecogió

5 El tesoro del Cisne Negro de Gillermo Corral y Paco Roca

Paco Roca pone su sabiduría narrativa al servicio de una historia que parece concebida por Ken Follet e ideada por Hergé. Un thriller que intimida, una aventura en el que cada escena es un cliff-hanger, en la que solo quieres pasar páginas y páginas…

6 Universo de Albert Monteys

Otra sorpresa. El tipo que hacía el Para ti que eres joven se monta una historia completamente diferente y parece que domina los principios de la ciencia ficción como si fuese Asimov. Eso sí, sin dejar de lado ese humor irónico que le caracteriza. Soberbio.

7 Fade Out de Brubaker y Rucka

¿Qué es una historia sobre productoras de cine, actrices hermosas, mafiosos, asesinatos, chivos espiatorios y mujeres fatales que podrían haber escrito Hammet, Chandler o Ellroy en guion de Brubaker y a los lápices de Phillips para un amante de la serie negra como yo? Pues eso…

8 Gus 4 de Christophe Blain

La inesperada cuarta parte de la historia de unos de los vaqueros más irreverentes del cómic. Podría pensar uno que igual había perdido punch, pero nada más lejos de la realidad. Tanto, que lo mismo incluso es el mejor de la serie… Continuará…

9 Canción de Navidad de Carlos Giménez

Este se pasa de puñetazo en el estómago, este es una paliza en toda regla. El autor coge el cuento de Dickens y desnuda su propia vida como lo ha hecho siempre para mostrarnos mucho más de esa agria tristeza que envuelve todas sus obras. Bru-tal.

10 Los Puentes de Moscú de Alfonso Zapico o Picasso en la Guerra Civil de Daniel Torres

Entender un poco más el conflicto vasco o ver a Picasso y la Guerra civil y el cómic desde otro punto de vista. El primero es imprescindible para saber por qué la cosa está como está (y cómo estuvo) y el segundo para conocer al genio gruñón metido en una realidad ficcionada, donde el rigor de la guerra se mezcla con un mundo donde contar las cosas en tebeos es lo que te hace distinto… Y grande

Hala, a leer tebeos

Los 33 de diciembre

Este mes, adelantamos un poco las crónicas tebeíles del mes pasado para hacer hueco mañana (o pasado) a la lista de los mejores del año, por si alguno quiere escribir la carta a los reyes.

El pódium (por orden alfabético, ya sabéis)

Canción de Navidad de Calos Giménez

El tesoro del Cisne Negro de Guillermo Corral y Paco Roca

Fade out de Brubaker y Phillips

Del resto, decir que Bandette de Tobin y Coover es un magnífico vodevil folletinesco, que Clase Letal de Remender, Craig y Loughride me ha encantado, un magnífico tebeo que tiene muchas cosas dentro, que El Club de las canguro de Raina Telgeimer me ha decepcionado un poco puesto que Drama me pareció muy bueno y…, que El Puerto Prohibido de Teresa Radice y Stefano Turconi es una preciosa historia no sé si de piratas, de amor, de misterio, de resurrecciones o de qué, pero preciosa al fin y al cabo, que Kick Ass 3 de Millar y Romita sigue en la línea de sus dos hermanos mayores y ya los conocéis, que en La paloma y la jauría de Simon Hureau no te crees por cómo va la historia o por cómo es el dibujo ese desenlace que tiene, que La vida secreta de los jóvenes de Riad Sattouf tiene algunas planchas increíbles y demuestra que la realidad siempre supera a la ficción, que Lady Liberty de Sala y Aurore es una aventura muy, pero que muy entretenida, que Los sótanos del museo de Marc-Antoine Mathieu me maravilló, como todo lo que he leído de él, que Los viejos hornos pierden un poco el punch del primero pero siguen rayando a un nivel que no me extraña que vendan lo que venden en Francia, que Marte ida y vuelta de Pierre Wazem es una de esas historias reales que me flipan y me ha flipado, que Monolith de Recchioni, Uzzeo y Lrnz es como un capítulo de Black Mirror tanto en su forma como en su fondo, que Mujeres en lucha de Marta Breen y Jenny Jordahl me ha presentado a más heroínas universales de la historia, que me encanta cómo guioniza Trondheim y cómo dibuja Parmé, así que Pánico en el Atlántico me ha encantado, que a Rumble 2 de Arcudi, Harren y Stewart le pasa lo mismo que a Los viejos hornos, así que muy recomendable, que The Stuff of the legend de Wilson III me ha recordado a Toy Story y eso es demasiado para mí, que Una historia de hombres de Zep me vuelve a presentar a un autor multifacético con una historia que a veces te pega puñetazos en la barriga, y que Yo, René Tardi, prisionero de guerra en Stalag IIB sigue con las andanzas del padre de Tardi, que son duras y jodidas hasta decir basta.

Hala, a leer tebeos

Los 60 de noviembre

El pódium (en su reglamentario orden alfabético)

Berlin 3 de Jason Lutes

Filosofía para ser feliz de Thivet, Vermer y Combeaud

Matar un ruiseñor de Fred Fordham

Del resto, decir que A la sombra del convoy de Toussaint y Beroy está bien, pero la sombra de Maus es alargada y las comparaciones odiosas, que Hermann sigue a lo suyo en Afrika, que es contar una buena historia y dibujar muy bien, que Andy. Una fábula real de Typex cuenta la vida de Andy Warhol, pero que la vida de Antonio Altarriba (o de cualquier ‘posguerrero’ español me parece mucho más interesante), que Betty Boob de Cazot y Rocheleau es una historia preciosa (y muda), que Blood song de Eric Drooker es casi tan preciosa (e igual de muda), que Como si nunca hubieran sido de Javier Gallego y Juan Galleo es un poema a la libertad, que Brubaker y Phillips me siguen vendiendo lo mismo en Criminal. Mal momento, mal lugar, pero que es tan bueno que se lo compro igual, que cualquier aficionado a la cultura nipona debería leer los Cuadernos japoneses de Igort, que Daggson tiene algunas planchas geniales, que Dantes sigue en la línea de los primeros, una aventura entretenida, que Death West no está mal (pero la sombra de Blueberry es muuuuuuuuy alargada), que Death Mountains de Bretch y Bee es un western histórico muy bueno (y eso que la sombra de Blueberry es muuuuuuuuy alargada), que El arte de la guerra de C.C. Tsai es un buen resumen tiene unos dibujos encantadores, que el minimalismo de Max en El rey Carbón no me acaba de convencer a mí del todo, que El tesoro perdido de las aventuras de Agus de Copons y Fortuny es ideal para los de 8-10, que Hotel Harbour View de Sekiwaka y Taniguchi es de lo más bajo de Taniguchi que he leído y que raya a un nivel muy alto, que con Kill or be killed de Brubaker y Phillips hay que remitirse a lo escrito un par de líneas más arriba, que La delicadeza de Cyril Bonin es una historia de amor muy hermosa, que Los doce nacimientos de Miguel Mármol les encantará a los que gustan de la literatura onírica sudamericana, que Marshall Bass es un más que aceptable western (y eso que la sombra de Blueberry es muuuuuuuuy alargada), que Ordinary de Rob Williams y D’Israeli es hilarante, que Perséfone de Locatelli y Kournwsky es ideal para los de 12-14, que la vida de Jung en Piel color miel es más interesante que la de Warhol, que Potemkin de Pablo Auladell es una perfecta adaptación de la peli, que Renacida es una magnífica aventura de Millar y Capullo, aunque quizá demasiado comercial, le falta ese puntito Millar irreverente, que en Rojo como la nieve de Christian De Metter la sombra de Blueberry es muuuuuuuuy alargada, que Super Crooks sí tiene el puntito irreverente de Millar y el dibujo de Yu, que siempre aporta, que Un ruido extraño y hermoso de Zep me ha descubierto a un autor espectacular también fuera de su registro habitual, un tebeo precioso, que Una estrella de algodón negro de Sente y Cuzor es una historia impresionante, muy buena, de verdad, que me repito con Usagi de Stan Sakai, pero… la mejor serie tan larga de la historia, que Verax de Pratap Chatterjee y Khalil es una de esas que hay que leer para enterarse de cómo está este mundo, que qué voy a decir de Viajes dibujados si junta mapas y cómics (un servidor también es un apasionado de la cartografía), que Wahcommo de Luis Ntc es otra aventura excepcional y muy bien dibujada, y que Yo, loco de Altarriba y Keko no llega a lo de su hermano mayor, pero está requetebién.

Hala, a leer tebeos.

Los 49 de octubre

El pódium (en orden alfabético, of course)

Berlín de Jason Lutes

Gasolina de Fred Bernard y Benjamin Flao

Obscenidad de Rokudenashiko

A comprarlos y a leerlos

Del resto decir que 100 pesetas de Luis Ponce e Inma Almansa hará las delicias de los cuarentones, que Como cagallón por acequia de Paco Roca es de Paco Roca y ya no hay más que decir, que El gran fraude de Boisserie, Guillaume y Juszezak es muy entretenido, que El príncipe y la modista de Jen Wang es ñoño, pero hermoso, muy, pero que muy hermoso, que El hombre garabateado de Serge Lehman y Frederick Peeters hace de menos a Peeters, que Zep sigue siendo muy divertido en Happy Rock, que Impertérrito de Silvestre es un experimento interesante, que Jutlandia de Jean–Yves Delitte tiene algunas planchas es-pec-ta-cu-la-res, que La carga mental de Emma Clit deberíamos leerlo todos los hombres (y las mujeres, por si alguna no se da cuenta de lo que pasa), que volví a flipar con el dibujo de Marini en La estrella del desierto, también de Desberg y los dos últimos con dibujo de Labiano (que lo hace bien, pero Marini es otro nivel), un western negro, pero negro oscuro, que mira que me gusta a mí una buena de samuráis y, sin embargo, La leyenda de las nubes escarlata de Saverio Tenuta me dejó frío, que Las torres negras de Lorna es más de lo mismo de Azpiri, pero que lo hace tan bien…, que La sociedad de los Dragones de Té es un cuento muy bonito, que en Los diarios de Cereza, Joris Chamblain y Aurélie Neyret siguen haciendo lo mismo, un excelente tebeo de aventuras para los jóvenes de entre 10 y 15 años (o más), que Los viejos hornos de Lupano y Cauuet es genial y disparatada al mismo tiempo, que el dibujo de Martin Rowson le viene que ni pintado al Manifiesto Comunista, que No te canses de caminar hubiese sido mejor con 50 (o 90) páginas menos, que me tengo de detener en Panteras negras de Bruno Cénou y David Cénou porque es una denuncia a atrocidades y sinrazones que están pasando en EL SIGLO XXI en este puto mundo (increíble en el sentido más estricto de la palabra), que Paper Girls 2 de Brian K.Vaughan y Cliff Chiang sigue en su línea, que es muy buena, que a mí el universo de Jim Woodring pues ni fu ni fa, y en Poochytown pues más de lo mismo, que Sex Story de Philippe Brenot y Laetitia Coryn es muy instructivo, lo que no quita para que sea un tebeo genial que debería enseñarse en las escuelas, que Sordo de David Muñoz y Rayco Pulido muestra lo requetebién que puede estar algo con una pequeña idea si se hacen las cosas como se tienen que hacer, que Uno de esos días de Andrés G. Leiva también hará las delicias de los mayorcitos y que Valiente de Svetlana Chmakova es otro de los que les podéis regalar a los de 12 en adelante para que se aficionen a esto

Hala, a leer tebeos

Los 34 de septiembre

Los 34 de septiembre

El pódium (abecé, ya sabéis)

Infinity 8 de Olivier Vatine y Lewis Trondheim

La ficción de Curt Pires y David Rubín

Yo, gorda de Meritxell Bosch

Estos os los compráis y los leéis.

Del resto decir que Ariol 3 de Gibert y Boutavant sigue en la línea de los dos primeros, para la iniciación de los peques está genial, que Belzebubs de JP Ahonen tiene algunas páginas muy divertidas, que Mickey Mouse Café Zombo de Loisel es una aventura de Loisel y eso siempre está muy bien, que Esclavos del trabajo de Daria Bogdanska es de los que hay que leer para saber que no es oro todo lo que reluce, ni en el país de Ikea, que Frnck 2 El bautismo de fuego es igual que el primero, una aventura ideal para los de 10-12 añitos, que a los futboleros les encantará Iniesta de Gol y Enrique Ventura, que La senda de los druidas de Fer Jiménez y Miquel Rodríguez es una aventura muy muy recomendable, lo mismo que la última de Spirou, La tumba de los Champignac, de Tarrin y Yann, que me siguen sorprendiendo gratamente estos de Mickey Mouse, La juventud de Mickey de Tebo también está requetebién, que Mocha Dick de Ortega y Martínez hará las delicias de los amantes de Melville, que me encantan los cómics basados en la realidad y No sé quién eres de Cristina Portolano no es una excepción, que Norton Gutiérrez y el experimento del profesor Maglione de Juan Saénz Valiente es una aventura medio pulp, medio Tintín que da como resultado un tebeo muy entretenido, que creo que Saga de Fiona Staples y Brian K. Vaugham va cuesta abajo poco a poco, que Sam Pezzo integral es excepcional para ver la evolución de un autor como Vittorio Giardino (tengo un original suyo, ¿sabéis?), que Taxus de Loulogio es otra aventura sensacional, lo mismo que The Witcher de Paul Tobin y Joe Querio (me he hinchado este mes a aventuras), que Un poco antes de la fortuna de Dupuy, Berberian y Denis vuelve a demostrar que al menos los dos primeros siempre son un valor seguro, que Vista Final hará las delicias de los fans de Charles Burns, aunque a mí siempre me deja no sé cómo…, que Volver a París de Peeters y Schuiten es de las que menos me han gustado de este duo, y que Wyoming Doll de Franz es una de vaqueros, pero que se queda en eso…

Hala, a leer tebeos