La Viñeta de la semana

La viñeta de la semana
John Layman y Rob Guillory nos muestran en el imprescindible CHEW cómo está lo de la lectura de libros.
Dedicada a los que leen. Y a los que hacen turismo de librerías. Y al la Librería El Puente, por descontado.
 
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Los 56 de mayo

El pódium (por abecé)

La furgo de Martín Tognola y Ramón Pardina

La hierba del estío de Raquel Lagartos y Julio César Iglesias

Vida y muerte de Federico García Lorca de Quique Palomo

Del resto, decir que la serie Metahulla de Ortega y Daniel es una ucronía muy interesante, que American Monster de Azzarello y Juan Doe es la presentación de lo que se presume una historia de Azzarello, que Capitalismo de Atxe se debería enseñar en las escuelas para que sepamos lo que tenemos, que Cómo ser Andy Warhol de Nick Bertozzi y Pierce Hagan es una versión más amable que la que leí hace unos meses (pero la vida de Warhol me sigue pareciendo sin miga), que D4veocracia de Ryan Ferrier y Valentin Ramon es una de ciencia ficción divertidísima (y con un dibujo que recuerda al mejor Geof Darrow), que Duke de Hermann e Yves H. es de notable, como todas las del tándem, que El ejército de la sombra de Olivier Speltens es una visión muy buena de la II Guerra Mundial, desde el punto de vista de unos soldados alemanes que están en un sitio donde no quieren estar, que El increíble viaje de Alexander Von Humboldt al corazón de la naturaleza es un pastiche que al final da un muy buen resultado, que El primer hombre de Jacques Ferrandez revisa la obra de Camus con un resultado excelente, que Girls de The Luna Brothers mezcla Cocoon con Los muertos vivientes con Y el último hombre y al final, pues mira, que mola y todo, que La buja escondida de Molly Knox Ostertag sigue en la línea de El niño brujo y están muy bien, que La vida y usted de Paco Alcázar tiene alguna cosas desternillantes, que Luchadoras de Peggy Adam es uno de esos basados en la realidad que me flipan, que Marshall Bass 4 de Macan, Kordey y Vitkovic sigue en su línea y eso es que es de los mejores westerns que he leído (siempre todos después de Blueberry, por supuesto), que Mi vida en barco de Tadao Tsuge está muy bien, pero tengo la sensación de que se me alarga más de la cuenta (me pasa con algunos mangas), que Regreso a Belzagor de Silverberg, Thirault y Zuccheri me ha recordado mucho a los mundos de Rodolphe y Leo (y me encantan los mundos de Rodolphe y Leo), que The Black Beetle de Francesco Francavilla es un folletín muy divertido y el dibujo es espectacular, que The Fix de Spencer, Lieber, Hill, Ironbark y Dillon sigue en la línea de lo anterior (ojo, que puede llegar a hartar, que es muy bruto), que Magic Order de Ickkick, Wayne, Millar y Coipel lleva el sello de Millar y eso siempre es calidad, que Un tal Cervantes de Christian Lax es una revisión muy buena del Quijote trasladada a una época actual, que Zombillenium 4 de Arthur de Pins ha bajado un poco el nivel (o que mis expectativas con él ya son muy altas) y que Zorrito y Jabalí de Berenika es un cuento precioso (gracias, amigo mío)

Hala, a leer tebeos

Los 48 de abril

El pódium (por orden abecé, como siempre)

Cuéntalo de Laurie Halse Anderson y Amely Carroll

Intisar en el exilio de Pedro Riera y Sagar

La última curda de Santiago Valenzuela

Del resto decir que Bahía Unicornio de Katie O’Neill es un cuentito que está muy bien para iniciar a los de 10 años, que me encanta el dibujo de Guillaume Blanco en Billy Brouillard, que Brass Sun de Ian Edginton e I.N.J. Culbard es de los que hace que me guste más la ciencia-ficción (y tiene algunas reflexiones humanas para sentirse identificado), que Caballero Brayard de Zidrou y Porcel es de Zidrou y eso significa compra obligada, que la forma de contar una historia de amor (o desamor) de Rosa Navarro en Cappuccino Commotion me ha fascinado (¿un pódium de cuatro?), que Clase Letal de Remender, Craig y Boyd sigue rayando a una altura tremenda, que Cloe y su Unicornio (que se llama Caléndula Nariz Celestial) recuerda mucho a Calvin y Hobbes, con lo que eso supone, que Coqueto, mejor ver de Sara Caballería es uno de los que hay que leer para entender cómo está la cosa en este país (y reírse un rato aunque sea), que El árabe del futuro 3 de Riad Sattouf sigue en la misma línea que sus antecesores, que Esencial de Compton, Ruescas y Rodríguez es para que lo lean todos los adolescentes, que Ether 2 de Matt Kind y David Rubín mejora el primero y entonces estamos hablando de un tebeazo, que Frnck 3 de Cossu y Bocquet baja el nivel, pero es que era difícil mantenerlo, que Gente Corriente de Campi y Zabus es de esas historias tan reales que me encantan, que Hoy me ha pasado algo muy bestia de El Torres y Julián López es de esos cómics de superhéroes muy amenos, que Irmina de Barbara Yelin es de los que hay que leer para saber lo que pasó en el mundo (y lo que puede pasar), que Last Man 2 de Balak, Salauville y Vivès sigue en la línea de la primera y está muy, pero que muy bien, que Llamadme Nathan de Catherine Castro y Quentin Zuttion es absolutamente desgarrador, que se acaban Los Diarios de Cereza de Joris Chamblain y Aurélie Neyret y es una desgracia porque es una serie magnífica, que me encantan las historias de timadores y me encanta el universo Beto Hernández, así que Los Timadores me ha encantado, que Max Winson 2 de Jérémie Moreau desmerece un poco al primero (claro que el primero estuvo nominado en Angouleme), que las Nuevas Hazañas Bélicas con guiones de Hernán Migoya me han recordado a las viejas y a la vez me han supuesto un soplo de aire fresco a estos cómics de guerra (y todas muy diferentes entre sí, algo que creo que no lograban las viejas), que Paris Soirees es de esas deliciosas historias sin texto que se disfruta solo con las líneas, que Punto Final de Carlos Giménez es un genial punto final a Gringo y a Dani Futuro, que Samurai de Di Giorgio y Genêt es una buena historia de samuráis (parece de perogrullo, pero es que hay algunas que…), que Soldados de Salamina de José Pablo García es una muy buena adaptación de la novela de Javier Cercas, que Solo 4 de Óscar Martín pierde un poco del tono tan salvaje de los anteriores, que Star de Marcus, Taylor y Dzioba también es muy regalable para que los peques se inicien en esto del cómic, y que Warship Jolly Roger de Runberg y Montlló es una mezcla de aventuras, piratas, ciencia-ficción, Perseguido y alguna cosa más de la que sale una obra muy entretenida.

Hala, a leer tebeos

La Viñeta de la semana y las elecciones

Como en el espacio de La Viñeta de la semana apenas se puede leer el texto y como estamos hablando de que lo que pase el próximo domingo puede repercutir en muchos aspectos nuestra vida de los próximos años, la pongo aquí en grande. Si tiene que venir un mundo nuevo, que sea GRACIAS A LA EDUCACIÓN.

Los 47 de marzo

El pódium (alfabéticamente hablando)

Esos días que desaparecen de Timothé Le Boucher

Guy, retrato de un bebedor de Oliver Schrauwen

Las guerras silenciosas de Jaime Martín

Del resto, decir que POP ¡No me quito esa canción de la cabeza! Les encantará a los nostálgicos melómanos, que American gods de Neil Gaiman, Craig Rusell y Scott Hampton ya son demasiadas conversiones de la obra original, que Animosity 1 de Margueritte Bennett y Rafael Latorre les encantará a los animalistas, que muchos de los Archivos Cómicos de Flavita Banana son sensacionales, que Bandido de Bardet y Troukens es una de serie negra que te entretiene un rato, que Black Hammer La edad sombría I ha bajado un poco el nivel y el ritmo, que Dios, el hombre, el amor y dos o tres cosas más de Tute empieza muy bien pero le sobran páginas, que El viaje de Marcel Grob de Phillipe Collin y Sébastien Goethals es uno de los que hay que leer para entender la historia (pasada y quizá futura), que En la oscuridad de Sara Soler basada en el relato de Antonio Pampliega es desasosegante (pero quizá le hubiese venido mejor otro estilo de dibujo), que Estación 16 del tándem Hermann-Yves H. tiene el nivel de las obras de ambos, que God Country de Cates, Shaw, Wordie y Hill mezcla monstruos, espadas, abuelos y nietas y sale una mezcla muy entretenida, que si la mitad de lo que cuenta Guantánamo Kid de Jérome Tubiana y Alexandre Franc es cierto, multiplica por 1000 el desasosiego de En la oscuridad (pero quizá le hubiese venido mejor otro estilo de dibujo), que Harmony de Mathew Reynes es una mezcla entre Akira y Héroes (la serie de televisión) y la mezcla es más entretenida que God Country, que Heavy Metal de Jaques de Pierpont y Hervé Bourhis les encantará a los nostálgicos y melómanos del género (a mí me ha encantado, claro), que el Homenaje a Cataluña de Andrea Lucio y Jordi de Miguel, basado en la obra de George Orwell, hay que leerlo para entender cómo está este país, que Homónimos de Antonio Navarro es un ejercicio de estilo espectacular, que Jazz Maynard 6 de Raule y Roger creo que es rajar la gallina de los huevos de oro, que Jolly Jumper ya no puede más de Bouzard no puede igualar a los clásicos, que Magalina de Sylvia Douye y Paola Antista está genial para regalárselo a una niña de 10 años, que Maldita casa encantada de Artur Laperla les encantará a los nostálgicos de Elige tu propia aventura, que hay que leer todo lo que se pueda de John Carlin porque cuentas las cosas de una manera tan fantástica, y Mandela y el general lo es, con Oriol Malet al dibujo, que Negalyod de Vicent Perriot quiere mezclar muchas cosas pero no acaban de cuajar en el libro, que Niño prodigio de Michael Kupperman es una de esas basada en una historia real que tanto me gustan, que Sicarios de Roberto Corroto y Ertito Montana es una de serie negra extraordinaria (ya sé que yo soy muy fan de la serie negra, pero de verdad que me ha encantado), que Swip Tip Kapety Kaluse de Rodrigo Vázquez García tiene algunas historias muy buenas y el dibujo es espectacular (recuerda mucho a Blain y eso son palabras mayores), que VS de Iván Brandon y Esad Ribic recuerda a Perseguido (la de Swazrzenneger, sí) y que XIII La herencia de Jason Mac Lane también es otra gallina a ver de qué son los huevos…

¡Hala, a leer tebeos!

Los 68 de febrero

El pódium (alfabéticamente hablando, como siempre)

Balas perdidas de David Lapham

Intensa de Sole Otero

Sabrina de Nick Drnaso

Del resto, primero aclarar dos cosillas. Como creo que este mes vamos de récord en número de lecturas (al menos desde que cuento estas cosas), explico que, cuando sale la conversación y digo que leo mucho cómic, unos 40 al mes, a veces me dicen: “pero serán pequeños”. Bueno, son. Punto. Si uno es un cómic suelto, pues lo cuento como un tebeo. Y si lo que llega a mis manos es un recopilatorio de cinco en un solo tomo, pues lo cuento como un cómic y no como cinco cómics (que para mí es lo mismo que tebeo). Balas perdidas es un buen ejemplo de esto. Lo mismo cuentan los primeros, que tienen 28 o 34 páginas, que el último, que tiene 264. Cada ‘cosa’ que tengo en las manos, sea un ‘cómic book’ de 24 o un libraco de 800 (sí, Romance Killer, que leí el mes pasado, tenía más de 800 páginas) cuenta como una unidad. Y este mes, 68 unidades.

Segunda, y también con Balas perdidas como ejemplo. He releído toda la colección a raíz de que La Cúpula ha sacado el último tomo. Y hay que ver lo que aprende uno leyendo… La diferencia de haberlo leído allá cuando las cosas se pagaban con pesetas a ahora que uno, pues ya digo, ha leído mucho. Ver cómo el autor ha concebido esto y lo otro, cómo ha dividido así las viñetas, comprender (en la medida de lo posible) por qué ha elegido este o aquel plano, los detalles del dibujo o la colocación de esto o de aquello…

Bueno, que todo esto para deciros que he disfrutado como un enano (que me disculpe el colectivo de enanos por la expresión hecha) releyendo Balas perdidas y que tenéis que leer tebeos (si os gusta la serie negra, Balas perdidas es imprescindible), que es de las mejores cosas que hay en este mundo.

Del resto, decir que Alt Life de Falzon y Cadéne es uno de esos cómics que hacen que cada vez me guste más la ciencia ficción, que Asombroso, fantástico, increíble. La biografía de Stan Lee de Peter David y Collen Doran me ha gustado más de lo que esperaba, que Bastardo de Max de Radiguès es otra de serie negra muy, pero que muy guapa, que Blackhand Ironhead es uno de esos cómics que hacen que me gusten (un poquito) los superhéroes, que Catalina y la isla del Cíclope de Miguel B. Núñez está genial para los más peques, que El arte de morir de Raule y Berthet también es serie negra muy buena, que el 7 y el 8 de El Bruto de Eric Powell ha seguido en línea con el tomo 6 (y ya dije que era el que más me había gustado, se nota que el señor Powell ha aprendido a contar mejores historias), que Giant de Mikaël me ha sorprendido gratamente, que la Guía del mal padre 4 de Guy Delisle sigue siendo hilarante, que el tercer tomo de Infinity 8 de Balez, Trondheim y Vehlmann ha bajado un pelo en calidad (es que los dos anteriores son la bomba), que Kuklos de Christophe Gaultier y Sylvain Ricard me ha encantado (pero muy bueno, ¿eh? Todo, de verdad. Y no recuerdo ningún cómic que hablase así del KKK, al menos tan directamente), que La loca del sagrado corazón de Jodorowsky y Moebius no está en el pódium porque yo lo conocí y leí y releí como El corazón coronado (y lo pillé a ver si era algo que yo no había leído de Moebius y me volvió a enganchar. Imprescindible), que La mentira de Tommi Parrish me ha dejado un poco ‘pallá’ (lo que son las expectativas, oye…), que Las 40 elefantas de Kid Toussant y Virginie Augustin es una aventura muy entretenida, que Last Man 1 de Balak, Sanlauville y Vivés es una presentación trepidante de los personajes (a ver cómo continúa, he leído que mejora), que Los Diálogos de Clifford V. Johnson es uno de esos que nos muestra que se puede contar CUALQUIER COSA en un cómic, que Los sentimientos del príncipe Carlos de Liv Strömquist es igual que el anterior, con la diferencia de que el uno habla de física y el otro de la condición humana (este me ha flipado, de verdad), que si Manicomio de Montse Batalla y Xevidom es real, como dice su portada, es brutal, que releer Mattéo de Gibrat por la salida del número 4 me flipa, me flipa y me flipa (aunque a veces vaya muy despacio, pero es que ver el dibujo de Gibrat flipa), que Puta madre de Run y Neyef es otro de cárceles, mafias, drogas, bandas, venganzas (y amor) muy, pero que muy guapo, que Ser leyenda de Del hambre es demasiado experimental para mí, que Vidas ocupadas de José Pablo García es de los que hay que leer para saber cómo está este mundo, y que la segunda aventura de Zorglub de Munuera es igual de buena que la primera.

Hala, a leer tebeos

 

Los 41 de enero

El pódium (con su alfabetismo)

El regreso de Duhamel

Los enciclopedistas de José A. Pérez Ledo y Alex Orbe

Violent Love 2 de Frank J. Barbiere y Víctor Santos

Del resto decir que Angel Wings de Hugault y Yann es una de aviones muy entretenida (Yann siempre cuemple), que Budapest de Chema Peral es una historia para reconocerse uno mismo, que Clase Letal 4 de Remender, Craig y Boyd sigue rayando al mismo nivel de sus antecesores y es muy, pero que muy bueno, que Diente de oso de Yann y Henriet es una de aviones muy entretenida (Yann siempre cumple), que Divas de diván de Pacheco y Pacheco es una historia para reconocerse a una (o a uno) misma (o mismo), que ¿Dónde estás? de Bea Enríquez tiene alguna enseñanza magistral para la vida, que El bosque de las vírgenes de Dufaux y Tillier es una aventura de capa y espada que da lo que promete dese la primera página hasta la última, que el sexto tomo de El Bruto de Eric Powell va in crescendo y eso es mucho decir (el mejor de todos, sin duda), que El cartero de las mujeres de Quella-Guyot y Morice es un episodio encantador sobre la guerra, el orgullo y el triunfo de los pequeños, que la Guía del mal padre 2 de Guy Delisle sigue siendo tan divertida como la primera, que Guts de Víctor Santos es muy de Víctor Santos, si te gusta, no lo dudes (a mí me gusta y no lo dudé), que no he leído Jane Eyrë de Charlotte Brontë, pero que Jane de Aline Brosh McKenna y Ramón K. Pérez es un magnífico tebeo, que Jerusalén de Boaz Yakin y Nick Bertozzi es uno de esos que hay que leer para entender cómo está este mundo, que La bondad y la ira de Juan Pérez y Daniel Viñuales es uno de los que hay que leer para entender cómo está este país, que La dama de Damasco de Jean-Pierre Filiu y Cyrille Pomès es otro de los que hay que leer para entender cómo está esta mierda, que Lady S de Aymond y Van Hamme es un tebeo entretenido de cabo a rabo (todos sus tomos), que Las armas del Metabarón de Jodorowsky, Charest y Janjetov son migajas, que Mamut lanudo nos muestra que se puede contar cualquier cosa a los más peques utilizando el cómic, que Puerto Langosta de Edo Brenes cuenta una historia real, de amor, de interés, de decepción, de superviviencia…, que a Romance Killer de Doha le sobran unas cuantas páginas, pero que las que no le sobran son fabulosas (¡Y QUÉ GIRO DE GUION!), que Sola de Denis Lapiére y Ricard Efa es de esas que te llegan hasta dentro, que The Stuff of Legend II de C.P. Wilson III también sigue al mismo nivel que su predecesor, que Un buen hombre es de los que hay que leer para entender cómo está este mundo y lo que puede pasar en este mundo (¡Terrible!) y que We stand on guard de Vaughan, Skroce y Hollingsworth también cumple (Vaugham siempre cumple)

Hala, a leer tebeos