El chico de oro minimalist poster

“Yoyoyoyoyoyo quiero el cuhillooooooo”

Y yo quiero que mires lo que hay en la tienda, que algo te gusta

#cine #cinemaposter #movieposter #minimalist #film #vector #vectorart #illustration #illustrator #eddiemurphy

Her minimalist poster

“Enamorarse es como una locura socialmente aceptada.”

Regalitos frikis para tu pareja en la tienda

#cine #cinemaposter #movieposter #minimalist #film #vector #vectorart #illustration #illustrator #spikejonce #joaquinphoenix

Los mejores cómics de 2020

Después de 425 tebeos leídos este año, aquí va una selección de los mejores. Como les pasa a los de fútbol, no es fácil dejar alguno en el banquillo, así que ahí van 11 titulares y un suplente (y una trampa). Claro que entre los 412 que no nombro también hay maravillas (y los que no he leído…)

Pero lo bueno es que los cinco primeros son españoles. 425 cómics en un año y los cinco primeros son españoles.

Pero lo mejor, lo mejor es que de trece que pongo, de los 13 que me han parecido mejores, nueve (9), NUEVE, ¡NUEVE! son españoles.

Igual me matan por decir esto, pero GRANDE 2020

1. Retorno al edén de Paco Roca. Dios uno y trino y la madre que lo parió. Ya lo dije por ahí, vaya putada para el jurado del premio nacional del cómic del año que viene…

2. La Cólera de Santiago García y Javier Olivares. Como si lo de Las Meninas no fuese suficiente, ahora una revisión de un clásico, pero con un giro de actualidad brutal.

3. Matadero cinco de Albert Monteys y Ryan North. Pues mira que era complicado y mira que se han lucido y lo han logrado. Mejor que el original.

4. Es hoy de Carlos Giménez. El Goya comiquero de nuestros tiempos cerrando una trilogía apabullante. Hay más historia de España en sus libros que en todos los de la Editorial Santillana.

5. Siempre tendremos 20 años de Jaime Martín. Jaime lleva más de 20 años contándonos la misma historia y claro, ha aprendido a contarla maravillosamente. Y ya si eres heavy y dibujante pues…

6. Heimat de Nora Krug. Este es uno de esos que sorprende por todo, por su forma, por su fondo, por su sinceridad, por su honestidad… Uno de estos que hay que releer y releer…

7. La Mennulara de Simonetta Agnello Hornby y Massimo Fenati. Este es mi selección. El típico que a mí me ha flipado y que ha pasado desapercibido y no está en ninguna otra lista. Y lo flipo más por no verlo

8. Primavera para Madrid de Magius y Yo, mentiroso de Antonio Altarriba y Keko. Estos van juntos porque habría que meterlos juntos en todos los buzones de España, la una, grande y libre.

9. La soledad del dibujante de Adrian Tomine. Esto para un tipo que es dibujante, al que le molan las obras biográficas y que lleva un diario dibujado en un cuaderno a cuadros es canela en rama.

10. Patria de Toni Fezjula. No es fácil meter en 250 páginas de cómic casi 700 de novela, pero cuando has leído ambas y ves la concepción, el montaje, el dibujo, etc. es para quitarse el sombrero

11. La saga de Grimr de Jérémie Moreau es un tebeo acojonante, de estos que lees y dices: “pero qué brutalidad he leído”. De esos.

El suplente: Bluesman de Raúl Ariño. Una de género negro con ascensión y caída, mafiosos, mujeres fatales, chantajes, celos, y un dibujo que no pero que sí y que al final te sumerge en la historia y acabas diciendo: “yo quiero dibujar un tebeo así”

¡Hala, a regalar tebeos!

Los 47 de diciembre

Uno por encima de todos

Regreso al edén de Paco Roca

Ahora, como siempre, el pódium y, como siempre, por orden alfabético

Es hoy de Carlos Giménez

Matadero cinco de Albert Monteys y Ryan North

Siempre tenderemos 20 años de Jaime Martín

Estos, a comprarlos y a leerlos, venga, rápido (un pódium de 4 y los 4 españoles)

Del resto decir…

que narrar una historia como Beatrice de Joris Mertens de más de 100 páginas sin un bocadillo de texto me parece una absoluta genialidad;

casi lo mismo que Chaperopun Rouge, de Zezelj, una versión muy, pero que muy oscura del cuento de Caperucita;

que a los que somos autores, Cómo hacer un cómic sin tener ni puta idea de Javier Marquina y Rosa Codina nos viene de maravilla. Y si no eres autor, así conoces las miserias cositas del medio;

que es imposible no verse reflejado en muchas de las viñetas de Cupido for you del maestro Forges;

que el Club de las chicas malas de Ryan Heshka es un folletín vodevilesco maravilloso;

que El Duelo de Esteban Hernández me ha parecido sobrecogedora (todo lo de Esteban Hernández es recomendable, buscad, que tiene cositas antiguas a muy buen precio. Este, sin ir más lejos);

que no puedo leer a Astérix en un formato que no sea cómic. Ya me pasó con Las 12 pruebas y me ha vuelto a pasar con El menhir de oro, aunque sea de Goscinny y Uderzo;

que El tríptico de los encantados de Max es un clásico de Max, me refiero a que es Max en su máxima (que puede ser mínima) expresión. La cabalgata del tercer acto es sublime;

que En pocas palabras de Lisa Brown me recuerda a Kate Beaton y eso hace que me encante;

que Encuentro de Jordi Pastor es una pequeña delicia;

que Galdós y la miseria de El Torres y Belmonte es el mejor que he leído de todos los que se han publicado sobre el autor canario. Esperando impaciente la segunda parte;

que La Biblia vista con humor de Quique es demasiado light;

que La caja de música de Gijé y Carbone es ideal para esa niña de 10 a la que no sabes qué comprar en reyes;

que La extremaunción de Oriol de la Torre y Albert Mañosa es como un sketch de estros en el que nada es lo que parece;

que La mala leche de Henar Alvárez y Anan Müshell es otro de los que debería ser de lectura obligatoria, esta vez para que veamos lo machista que es el mundo. Y además te descojonas pero bien, así que hay que leerlo;

que Las chicas del Pillar de Teresa Radice y Stefano Turconi es una deliciosa historia, como un cuento de hadas, bien narrado y bien dibujado;

que Les rois du pétrole de Vincent Bergier y Laurent Kling es otra sin palabras que me deja maravillado, esta, además, con un dibujo simple que la hace más especial aún;

que Los bosques de Upsala de Capacés y F. Sánchez es un puñetazo de realidad que te deja sin aliento;

que Mecánica Celeste de Merwan es trepidante, es que no te deja un momento de respiro y además, con un dibujo fantástico. Recomendable para cualquiera;

que Melvina de Rachele Arango tiene un dibujo maravilloso;

que Monstruosamente de Alfonsocasas es como leer a Jorge Bucay en viñetas;

que en Naftalina se ve toda la progresión de Sole Otero. En cualquier otro mes estaría en el pódium seguro. Una obra fabulosa;

que Nuestros encuentros con el mal de Warwick Johnson-Cadwell intenta imitar el universo de Hellboy de Mignola y creo que lo consigue, dando lugar a una aventura mucho más que entretenida y con un dibujo magnífico;

que las idas de olla de Miguel Noguera en ¡Pam! les encantarán a los Noguerianos;

que Rosie en la jungla de Nathan Cowdry le encantará a Javier RV;

que Rumble de John Arcudi, David Rubín y Dave Stewart se pone en un final apocalíptico que sigue en la línea de toda la historia;

que Satanela de Alfonso Bueno y Diego Simone tiene jazz y monstruos y fantasmas y zombies y es demasiada mezcla para mí;

que Sin título (2008-2011) son DOS geniales historias de Rayco Pulido mezcladas en una, dando muestras de lo que ya era capaz de hacer antes de ser premio nacional;

que disfruto como mi sobrino cuando le leo Superpatata de Artur Laperla a mi sobrino;

que Tigre Callejero de Ertito Montana es una peli de Tarantino hecha cómic, así que lo he disfrutado como pocas cosas;

que no sé ni lo que decir de Todo lo que os gusta me hace daño de Teodoro Hernández;

que Troya de De Ramón, Salazar y Suárez que tiene lo suficiente de negro para que me haga gozar;

que Universal War de Bajram es ciencia ficción que intenta ser realista a tope y sale un ciéntifico superlisto con un puro en la boca todo el rato;

que el maestro Stan Sakai sigue a lo suyo en Misterios, la nueva aventura de Usagi Yojimbo. Los que lo seguís, ya sabéis de lo que os hablo, los que no lo seguís, haceos un favor, comprad el primero y no lo dejéis;

y que Yo, mentiroso de Antonio Altarriba y Keko debería entregarse gratuitamente antes de las elecciones y que todo el mundo lo leyese antes de votar (aunque para qué, si como bien dice: “cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia”)

¡Hala, a leer tebeos! (y mañana los mejores del año)